El Ayuntamiento da marcha atrás en la construcción de los caminos rústicos previstos en La Florida
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Portugalete. Tal y como sucedió en Fuenteovejuna, todos a una, los vecinos de los 31 portales que conforman el grupo de casas de La Florida, en Portugalete, han logrado que el Ayuntamiento jarrillero desista de eliminar unas zonas verdes existentes entre los edificios para ejecutar en ellas varios caminos rústicos que pretendían mejorar la accesibilidad.
Esta modificación supone para el PNV de Portugalete el mejor ejemplo de cómo "si el equipo de gobierno hubiera consultado el proyecto previamente con los vecinos, se hubiera ahorrado este cambio que ha dividido al barrio", señalaba a DEIA el concejal jeltzale, Asier Basagoiti, quien no tuvo problemas al reconocer que las demás actuaciones sobre la mejora de la accesibilidad a los portales "son buenas y tendrán una gran eficacia para los vecinos".
El Ayuntamiento por su parte quitó hierro a la protesta ciudadana y reseñó que la inclusión de estos caminos rústicos "se hizo precisamente para atender las sugerencias que nos hicieron llegar varios vecinos para mejorar la accesibilidad en el tramo de escaleras que sube por el barrio desde la parroquia de Nazareth", indicaba el alcalde de la Villa, Mikel Torres.
El conflicto vecinal se desató el pasado mes de septiembre cuando, tras la vuelta de las vacaciones, los operarios de la empresa adjudicataria de las labores de reurbanización del grupo empezaron a abrir un camino sobre uno de los jardines de la zona, con el fin de ejecutar un atajo con un embaldosado rústico. Los vecinos acusaron entonces al Ayuntamiento de estar realizando una obra en terrenos "particulares" y avanzaron que este primer recorrido apenas tenía sentido por su proximidad a la calle que asciende hacia el campo de fútbol. "Una cosa es mejorar la accesibilidad y otra es hacer una intervención con una pendiente aún mayor que la calle en donde se conecta hoy día", aseguró Basagoiti.
Cuatro caminos El proyecto municipal pretendía la ejecución de cuatro caminos rústicos que bordearan las escaleras que dan acceso al interior de la barriada en las calles paralelas a Julio Gutiérrez Lumbreras. "Se trataba de hacer unos pequeños caminos que posibilitaran el acceso sin tener que usar, obligatoriamente, las escaleras, justificaba el primer edil, quien a la vista de la polémica que se estaba suscitando en el barrio decidió convocar una reunión con los vecinos.
Dicho encuentro tuvo lugar el pasado día 30 de septiembre en los locales del aula joven de la plaza de San Roque y con ella se pretendía, por parte del Ayuntamiento, "disipar" las dudas surgidas con el inicio de las obras de sustitución de las tuberías de abastecimiento, del cambio de iluminación y la eliminación de escaleras de acceso a los portales en el interior del grupo de La Florida, indicó Torres.
"En el Ayuntamiento queríamos que se conociera de primera mano el proyecto de obra, incluidas las rampas sugeridas por algunos vecinos y, en caso de que fuera necesario, modificarlo al sentirse algunos vecinos perjudicados por los trabajos", razonó el alcalde, quien defendió que la actuación se estaba desarrollando en terrenos de titularidad municipal "y no privados como sostenían algunos vecinos".
En este sentido, Torres indicó que los vecinos pudieron conocer el acuerdo municipal de los años cincuenta, en el que el Ayuntamiento cedió el solar al Ministerio de Vivienda. En éste se reserva la propiedad municipal de los viales y las zonas verdes.
Torres desveló también que en la citada reunión algunos vecinos dudaban de la utilidad de las rampas por la cercanía de la calle Jose Zaldua, dotada con accesos mecánicos, e incluso se quejaban de que estas rampas " acercaban demasiado a los posibles usuarios hacia las ventanas de las plantas bajas de los edificios cercanos". A la vista de las quejas vecinales el Ayuntamiento jarrillero anuló los caminos rústicos proyectados y restauró otro ya iniciado.