|
Del blog de Inigo Urkullu Dice el Lehendakari López -aunque lo hiciera como Secretario General del PSE en la reinauguración de la Casa del Pueblo en Muskiz- que lo que realmente preocupa al PNV, “lo que les molesta es que nadie les echa de menos”. En fin… al puro estilo de su portavoz parlamentario, y lo dice el Lehendakari peor valorado de la historia reciente de Euskadi, con una caída de nada menos que 20 puntos en los sondeos elaborados por quien antes alababan. El lehendakari que vive de las rentas, de la capacidad de endeudamiento que le está permitiendo la gestión que durante 30 años han realizado las instituciones vascas bajo el liderazgo del Partido Nacionalista Vasco -incluso habiendo compartido responsabilidades con otras formaciones como también el PSE, pero esto era en otras épocas-. El Lehendakari peor valorado de nuestra historia reciente y eso que vive de un compadreo mediático, que es al que se debe más que al Acuerdo de Bases con el PP. Y un Lehendakari que, con todo, se atreve decir que la senda del “cambio” “no ha hecho más que empezar”.

Sin embargo, los resultados de siete meses de gobierno rozan la mediocridad. Con un Gobierno dedicado a rentabilizar la gestión de lo ya hecho. Y deshaciendo poco a poco el concepto de Autogobierno, autogobierno que tan buenos resultados ha dado pese a la necesidad de su adecuación. Los datos están encima de la mesa. En cultura, en educación, en políticas sociales, en creación de empleo, en infraestructuras de desarrollo… y un Gobierno sin criterio alguno con respecto al desarrollo del Autogobierno. Un Gobierno que actúa como una Delegación. ¡Cómo si no hemos de entender lo sucedido con la transferencia de las Políticas Activas de Empleo y el preacuerdo de su cumplimentación entre el vicepresidente Chaves y el Lehendakari! Sin embargo, hemos de seguir escuchando la mentira -supongo que todo ello es por “tapar” el engaño y por ocultar el desaguisado que tiene en su Departamento de Trabajo- por boca del Lehendakari de decir “les molesta que este Gobierno consiga transferencias que ellos han sido incapaces de conseguir en 25 años y por eso ponen obstáculos para impedirlo”. ¿Nos puede decir el Lehendakari López cuáles? Porque, si como pienso, se refiere a las Políticas Activas de Empleo hoy desconocemos todavía el contenido de aquello que iba a ser transferido antes del próximo 1 de enero. Y sigo con la sospecha de que íbamos a “tragarnos” algo que no se corresponde con lo contemplado en el Estatuto. No sé todavía cuál es el problema para ejecutar la transferencia en el plazo indicado y que no sea la denuncia de “mercancía averiada” que ello supondría formulada por el PNV. PNV que si la transferencia se ajustara a lo reivindicado en todos estos años sería el primero en aplaudir que pudiera llevarse a cabo mañana antes que el 1 de enero. Todavía estamos a la espera de la respuesta al emplazamiento a un debate público entre el Gobierno español-PSOE y el Gobierno Vasco-PSE. ¿Qué era del plante del Lehendakari López ante el Gobierno español? Un Gobierno que recorta en políticas de futuro. Porque así como la educación es futuro la política exterior también es futuro. Se lo dijeron los representantes del grupo parlamentario Euzko Abertzaleak del PNV el viernes pasado en el Parlamento. Esto no les interesa. Porque no da rendimientos inmediatos y a corto plazo. Por eso, quieren una acción exterior, para enseñar y pasear, pero, en realidad, las verdaderas cuestiones, las importantes las delegan en Madrid. Han subcontratado la defensa de los intereses vascos a la representación permanente de España ante la UE y en el resto del mundo a las embajadas españolas. Desaprovechan la ocasión para conseguir el estatus exterior que merece el Autogobierno Vasco. Antes “Madrid” nos lo negaba por que no se fiaba de los nacionalistas. Ahora hay un gobierno vasco constitucionalista y apoyado por el PP, nada sospechoso en estas materias, que además asiste al Día de la Hispanidad, al Día de la Constitución… Un gobierno que recorta en investigación, y el I+D+i (más “k” de kultura/identidad que añadiríamos) es, sobre todo, desarrollo. Un Gobierno que vende los fracasos como éxitos. Y… ¿qué es si no la subsede de la fuente de neutrones por expalación -el otro día llegué a leer que era la subsede de la fuente de protones-? Ni presupuesto, ni proyecto. Nada de nada. Estamos en recesión. En recesión económica, pero también de gestión política, de liderazgo por aquel quien dice también que “les perturba que los socialistas hagan olítica para la ciudadanía y no para la identidad, como por ejemplo en política exterior donde ahora se defienden los intereses de los ciudadanos vascos, de nuestra economía, de nuestro tejido empresarial, dejando a un lado el adoctrinamiento político nacionalista”. Lo dice el Lehendakari López. En recesión provocada por un gobierno maniatado por un pacto incoherente y sin programa, más allá, claro, de la alteración de la fotografía institucional, del desalojo del nacionalismo, de la “homogeneización”. De todo ello como Gobierno de la “normalidad”. Pero que es un gobierno al que no le cuadran las cuentas entre lo que dice y por él dicen los comentaristas de determinados medios y la percepción de la sociedad. Me imagino que la preocupación en la Sede Socialista cuando todos los meses reciben las encuestas debe ser patente. Salvo que quede el consuelo de ser un gobierno de gestos como la satisfacción de que los “planes” de algunos consejeros y delegados del mismo sean presentados en la sede del PSE y en “Casas del Pueblo”, de ese “cambio” “que no ha hecho más que empezar, porque no sólo venimos dispuestos (supongo que incluye al PP y a prescriptores de opinión) a gestionar el presente, sino también a definir y a sentar las bases de una Euskadi sostenible y solidaria para el futuro”. No tiene desperdicio todo el discurso. En cualquier caso, este PNV al que según el Lehendakari López “nadie le echa de menos” va a seguir trabajando. En clave positiva y de construcción. El jueves cerraremos un acuerdo histórico para Euskadi. Será un día especial. Y lo cerraremos gracias principalmente al Partido Nacionalista Vasco. El Concierto Económico, es decir, nuestra capacidad para autogestionarnos económicamente quedara “blindado”. ¡Qué concepto más importante a contemplarlo en la identificación de lo que podría ser el Autogobierno político de nuestro Pueblo! Y vamos a trabajar en autogobierno, en política desde las instituciones, en política en la sociedad, y, pese a toda tergiversación, también por la paz. Lo haremos también, una vez de que cerremos este año, renovando con el año próximo nuestros esfuerzos en ofrecer respuestas a las macrotendencias derivadas de la globalización desde la proyección que consideramos para nuestro Pueblo. Y todo lo que no haga el Gobierno de López -como hasta ahora- lo hará el Partido Nacionalista Vasco. ¡Mejor haria Patxi López en dejar de mirar por el retrovisor y fijarse en la carretera! Porque… si no va a convertir la autopista vasca -una autopista de desarrollo y bienestar- en una carretera secundaria.
|